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II. Alegaciones de hecho.

A. Los hechos.
1. Los orígenes de la actividad. Si bien soy nacido en Guatemala, una serie de eventos que ocurrieron en mi país en el año 1982 [incluido el secuestro de mi hijo y el consiguiente pago de rescate] me convencieron que tanto yo como mi familia estábamos sometidos a una situación de inseguridad permanente, lo que me obligó a reubicar a mi familia en Canadá. Hasta el día de hoy, sin embargo, continúo manteniendo la ciudadanía Guatemalteca.

Ello no obstante, poseo extensos intereses en empresas comerciales de Guatemala. Soy copropietario de una empresa que tiene como objeto principal la explotación de una industria avícola que fundé con mis hermanos Isabel Gutiérrez de Bosch y Dionisio Gutiérrez Gutiérrez. Luego, al deceso de Dionisio, y de mi cuñado, mis sobrinos Juan Luís Bosch Gutiérrez y Dionisio Gutiérrez Mayorga se hicieron cargo de la administración de los intereses de sus respectivas familias en el grupo de empresas de nuestra propiedad común. Una vez reubicada mi familia en Canadá, mis sobrinos se hicieron cargo del control efectivo y del manejo cotidiano del grupo de compañías Avícola.

2. Su organización bajo la forma societaria. Cabe mencionar que, con motivo de la partición de la herencia de mi padre, y también de facilitar la actividad gerencial de la empresa familiar -que es una industria integrada vertical- acordamos organizarla bajo la forma de sociedad anónima. Con ello quedaron adecuadamente delimitadas las porciones hereditarias de cada rama de los descendientes de don Juan Bautista, establecidos los derechos y obligaciones de sus componentes en tanto que accionistas de la compañía y operados convenientemente los distintos rubros o sectores de la industria avícola que explotamos (producción de alimentos para aves, producción de pollos, su comercialización, cadena de restaurantes, etc.).

3. La unidad socio-económica del grupo familiar. En la actualidad cada una de nuestras tres familias es propietaria de aproximadamente una tercera parte de las acciones (son "al portador") de las sociedades distribuyéndose los dividendos anuales que arroja la explotación en ese mismo porcentaje.

Si bien son varias las compañías o sociedades anónimas constituidas, todas ellas integran una sola unidad socio-económica, conocida pública y notoriamente en plaza como "Grupo Avícola".

Para posibilitar mi propio ejercicio societario, fundé una compañía que denominé "Lisa", S. A.

4. La dirección y administración de la compañía. Según se expresa más arriba, en razón de estar radicado en Canadá y de que el domicilio social, oficinas y centro principales de la actividad empresaria se encuentran en Guatemala, el órgano de administración (directorio) que opera los negocios de las sociedades, está controlado y es ejercido por mis sobrinos Juan Luis Bosch Gutiérrez y Dionisio Gutiérrez Mayorga. En lo que a mí respecta, como tenedor-propietario de parte de las acciones de las mismas, soy beneficiario de las consecuentes utilidades en mi calidad de accionista y miembro de sus asambleas.

5. El conflicto entre los socios. La determinación de las ganancias y utilidades (dividendos) que arrojaron los sucesivos ejercicios económicos no presentaron inconvenientes hasta 1992. En 1998 tuve conocimiento que mediante:
- el ocultamiento de ingresos por ventas de mercaderías que no se asentaban en los libros de la compañía ni se reflejaban en sus respectivos balances.
- evasión o elusión del pago de impuestos por esas operaciones al no emitir facturas ni recibos.
- Cobro y retención indebida del impuesto al valor agregado.
- simulación de gastos y complicadas maniobras de lavado de dinero.

Se ocultaban las reales ganancias de la sociedad y, por consiguiente, se me determinaban, liquidaban y pagaban mis utilidades en menor cuantía que la que legal y contractualmente me corresponde según los resultados verdaderos de la explotación. En una palabra, al igual que el Ministerio de Finanzas de Guatemala, soy víctima del ardid o engaño desplegado por los directores y gerentes de la sociedad para perjudicarnos en nuestros respectivos derechos.

Mientras tanto, mis sobrinos embolsan para sí el producido de sus maquinaciones y los gerentes implicados en ellas perciben sobresueldos por vía de otras sociedades constituidas en el extranjero a ese efecto.